Por: Andrea Turchi
Encontrarse con personas en relaciones más o menos asimétricas, utilizar eficazmente herramientas habituales frente a situaciones nuevas, aprender y seguir creciendo para proveer mejores servicios, mostrar confianza siendo confiable, son algunas de las tareas comunes de esa categoría que podemos denominar profesional.
Sin embargo, más allá de lo común y sin importar el ámbito de desempeño de la profesión o del oficio hay aspectos que señalan a los más capaces, más serios, más cuidadosos, más humanos, más comprensivos…más buscados… Veamos algunos:
- El estar en contacto: Sí. La presencia, la disponibilidad, el abrirse a encuentros. El seguimiento, el acompañamiento y la guía. Y también el recordar al cliente, paciente o consumidor. Tener sus datos a mano, su ficha completa, demostrar que se sabe quién es. Devolver las llamadas telefónicas, los e-mails. Responder a los reclamos, los reconocimientos.
- Mantener las promesas. Cumplir los tiempos, asegurar la realización de trámites o tareas. No cambiar los tantos ni falsear situaciones. Estar donde se dice que va a estar y hacer lo que se dice que se va a hacer. Comprometerse y actuar en consecuencia.
Otra vez
- Perseverar en los intentos. Insistir en buscar soluciones. Repetir de otra forma hasta ser entendidos. Ocuparse de sostener las conexiones entre procesos con otros profesionales. Habilitar canales de comunicación que faciliten y aseguren el camino a seguir. Buscar acuerdos hasta el último momento. Ir más allá.
- Escuchar. Darse el tiempo para ser un interlocutor atento, dispuesto y abierto. No juzgar sino tratar de entender. No poner el disquito antes de escuchar qué música quiere o necesita el otro. Tener paciencia y no suponer que todos dicen lo mismo o que cada uno solo tiene un único discurso.
- Tener una sola cara. No cambiar lo que se dice según el cliente presente, ni mostrarse o atender de tal o cual manera según con quien se esté. No comunicar dobles mensajes, evitar manejarse con omisiones o hacer usos discriminatorios de la información que se posee.
En equipo
- Ser capaz de trabajar con otros. Estar dispuesto a conectarse con otros profesionales para mejorar el servicio particular y general. Y poder trabajar con quien recibe las prestaciones, comprar los productos o consume. No juzgar, criticar, hablar detrás o hacer caras o gestos. Tender puentes, proponer acuerdos, abrir conversaciones que faciliten procesos y actuaciones. Capacitar para habilitar mejores usos, incluir a los demás como protagonistas, abrir posibilidades de encuentro. Favorecer redes de contención y apoyo.
- Mantener la seguridad. Cuidar el orden, la limpieza, los aspectos bromatológicos. Realizar tareas de mantenimiento en momentos de no acceso de público. No mezclar expedientes, fichas o análisis. Crear un ámbito accesible, seguro y disfrutable.
Con otros
- Estimular al ayudar. Establecer asociaciones temporales estimulantes, que impulsen el compromiso, el protagonismo y el accionar de los demás, para facilitar la realización de la tarea en común. Habilitar la superación de obstáculos, el desarrollo de nuevas competencias o la recepción de prestaciones. Un cliente, paciente o consumidor más involucrado podrá hacerse cargo de la parte que le corresponde en la realización de la tarea. Ayudará y se sentirá mejor.
- Ser flexible. No para romper las reglas, sino para tener cintura, comprender situaciones, pensar posibilidades, dar salida a procesos detenidos. Estar abierto a cambios y no sentirlos como pérdidas de poder o cuestionamientos. Abrir la mirada a otras formas de accionar, a otros modos. Incluir los “Y si…”
- Estar al servicio. Esto es servir desde la utilidad y también considerar al otro, agregar valor, disfrutar el contacto, comprometerse en la acción, compartir.
Un tema personal
Como clientes, pacientes, usuarios, consumidores, podemos ayudar a los demás a dar un servicio más profesional y comprometido. Comunicando necesidades, pidiendo ayuda, manifestando desacuerdos, solicitando explicaciones. Dando muestras claras, entendibles y honestas de lo que nos pasa. Brindando la información que tenemos para ayudar al proceso. Trabajando junto al profesional.
Propósito
“Nuestro propósito como profesionales es facilitar procesos en los cuáles seres humanos y sistemas humanos viven y trabajan juntos para su mutuo beneficio y bienestar.
Nuestro quehacer se basa en un amplio proceso de descubrimiento y aprendizaje compartido dedicado a la visión de personas viviendo vidas productivas, buenas y plenas de sentido, de forma que sirvan simultáneamente a ellas, sus organizaciones, sus comunidades, sus sociedades y al mundo”. Extraído del Credo de los Profesionales del Desarrollo Organizacional.