Desde hace dos meses, la vecina Cintia Rodríguez visita la Municipalidad con un pedido concreto. La joven solicita una ayuda de la comuna para realizar la colocación de una ventana en su vivienda prefabricada ubicada en calle Alsina 1023 que habita desde febrero pasado y que presenta varias carencias en su construcción.
La razón del pedido radica en el hecho de que hoy ese inmueble municipal carece de ventana en la habitación y ese espacio debe ser reemplazado por chapas y cartones para evitar que entre el frío. Tampoco cuenta con ninguno de los servicios salvo la electricidad ni de divisiones de material entre la cocina y el baño.
Cansada de tantos reclamos que, según dice, no son escuchados y mucho menos atendidos con la urgencia pertinente, la vecina se acercó a La Opinión para dar a conocer su testimonio.
“Esta es una casa prefabricada del municipio en la que yo me metí en febrero del 2010 porque estaba deshabitada después de que se quemó. En septiembre de ese año comencé a tramitar los papeles correspondientes y el Dr. Jorge Barracchia me hizo un contrato de comodato por dos años. En junio de 2010 me quedé sin trabajo. Yo estaba de empleada municipal y me quedé sin trabajo por las faltas, una situación que yo siempre reconocí. Lo que pasa es que yo tengo tres nenas (de 5, 7 y 9 años) y no tenía con quién dejarlas entonces yo no podía irme a las 6 de la mañana, volver a las 12 del mediodía y encontrarme con cualquier cosa”, contó.