La ruta 33, a la altura del km 284 fue escenario ayer de un episodio que bien puede ser calificado de milagroso. Pese a lo espectacular de las imágenes, ninguno de los involucrados sufrió heridas graves. Trabajaron efectivos de Seguridad Vial y de la Comisaría 1ª que, tras la derivación de algunos de los viajeros a la Guardia del hospital, permanecieron en el lugar hasta tanto fueron retirados los vehículos.
Curiosamente es la segunda familia proveniente de Córdoba que se accidenta en la ruta 33, cerca de Trenque Lauquen. La primera fue la de Manuel Buteler que viajaba con su esposa, la suegra y dos nenas. El único herido fue el hombre que se fracturó el hueso peroné de las dos piernas. En ese caso no hubo otro vehículo involucrado; mordieron la banquina, derraparon y volcaron.
El accidente de la víspera se produjo entre una camioneta tipo utilitario, Ford Transit que manejaba Gerardo Morales (51), vecino de Trenque Lauquen, que había salido de América en dirección a Trenque Lauquen y un automóvil Chevrolet Cruze. Este vehículo era conducido por Maximiliano Valderrama (22), domiciliado en Comodoro Rivadavia que viajaba desde Córdoba hacia el sur.