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Por: Bibiana García

Recuerdo que siendo pequeña, mi padre relataba historias sobre el Famatina. Tenía  en su corazón, en la memoria y en sus palabras, muchos rincones de La Rioja, y particularmente de Chilecito en el Valle de Famatina.
Me llevó a los once años a la tierra del Chacho Peñaloza y supe admirar las cumbres nevadas del Famatina así como también apreciar que ellas eran la fuente proveedora de agua para los riojanos.
Conocí a Doña Nicolasa, la curandera, que utilizaba “los yuyos” del valle del Famatina para aliviar algunos malestares. A muchos recolectores de vid, trabajadores sin descanso cuyo oficio representaba, junto con ser minero, las únicas posibilidades laborales para los pobladores.
Pasaron años y estas huellas me llevaron a regresar en el invierno de 2011, con un equipo de amigas viajeras.
Todo me resultaba familiar y desconocido al mismo tiempo. Pero algo fue completamente diferente y lo capturé en los diálogos y con mi cámara: el grabado en las montañas, en las calles y en la gente: “El Famatina no se toca”.  De inmediato nos interesamos por esa lucha, que hoy quiero relatarles, brevemente.

La historia

Desde el 2004 se realizan en Famatina medidas de protesta en contra del denominado Proyecto Famatina, llevado a cabo por la empresa transnacional, con sede en Canadá, Barrick Gold Corporation, consistente en buscar minerales diversos, en especial oro, en las sierras de la región.
Los pobladores acusan a la empresa de liberar, mediante explosiones mineras, metales pesados (arsénico, cadmio, plomo) que afectarían el ecosistema de la región pues las sierras regulan el clima y la provisión de agua de la provincia. Ellos alegan que los metales pesados quedarían depositados en diques contaminando el agua aún después de cerrada la mina. Temen una gran catástrofe.
El distrito Famatina fue creado el 25 de octubre de 1894 y su nombre deriva de un vocablo quechua que significa “madre de metales”, la actividad minera siempre distinguió a las sierras de Famatina donde funcionó la mina de oro “La Mejicana”, cuya actividad comenzó en el siglo XIX.
Hoy se pueden visitar como turistas las estaciones I, II, III. Se puede conocer la historia del proyecto. Están las huellas del breve paso de las empresas que la armaron y lucraron. Dichos vestigios, denotan la posición política de la época, la opinión de los pobladores frente a la posibilidad laboral, que ya no es la de la mayoría de hoy. No desconocen el sacrificio, las muertes de trabajadores y saben que del producto, precisamente, no fueron los beneficiarios.
Hoy la región toda ha tomado conciencia. Hoy luchan por su tierra y el agua, por su paisaje y contra la depredación del medio ambiente.
Vale regresar al valle del Famatina, conocer y defender nuestra argentina.

Comentarios 

 
#2 FamatinaAmanda 28-01-2012 21:50
Muy lindo comentario Bibiana,con él conocimos algo más de nuestro argentino:Valle de Famatina.
 
 
#1 no se tocanegri 28-01-2012 13:15
el pueblo dice famatina no se toca!!!! el gobierno que dice????
 

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